Cómo enseñar al perro a dar la pata

¿Quieres enseñarle a tu perro a dar la pata? Con estos sencillos pasos conseguirás que tu amigo te choque la mano.

Educar al perro desde cachorro para que aprenda las normas básicas y tenga buen comportamiento de adulto es fundamental. Pero además de enseñarle órdenes básicas como “no”, “quieto”, sienta” o “ven”, enseñarle dónde hacer sus necesidades, a cruzar la calle, etc., puedes enseñarle algo sencillo como ” dar la pata”. Es una forma divertida de enseñar al perro a ser obediente y al perro aprenda a asociar movimientos y señales. La educación en positivo se basa precisamente en eso, en premiar el buen comportamiento del animal. ¡Ponla en práctica!

Pero, ¿cómo conseguir que tu perro te dé la pata? Es cuestión de seguir 3 pasos basados en la acción-recompensa y repetir y repetir hasta que el perro aprenda el juego y la asociación.

Cómo enseñar al perro a dar la pata

1. Usa un premio pequeño para perros. Esto conseguirá mantener la atención de su mirada en el punto que tú quieres, la mano. Además el perro sabrá que si es obediente tendrá recompensa.

2. Cierra el premio con el puño de la mano y espera que se calme. El perro sabe que les vas a dar un premio y puede ponerse nervioso o a dar vueltas. Tienes que premiar la calma y tranquilidad, por eso hasta que no esté quieto y sentado no sigas con el juego.

3. Acerca la mano cerrada que esconde el premio al hocico del perro para que lo huela. Anímale a intentar coger el premio, lo más habitual es que el perro intente abrir la mano con la pata. Cuando toque con la pata tu mano, abre la mano para dejar que coja el premio y dile “muy bien”. Repite varias veces el ejercicio y alterna el premio de mano para que el perro aprenda a apoyar la pata adecuada en cada vez.

Una vez haya aprendido a apoyar la pata introduce una orden verbal, y cuando te toque la mano antes de darle el premio di por ejemplo “pata”, al final asociará esa palabra a tener que levantar la pata.

Al principio dar una golosina como premio te ayudará a motivarle, una vez aprendido y dominado el juego a veces una caricia, felicitación o aplauso puede ser suficiente recompensa para él. Con el tiempo el perro suele asociar los movimientos que le has enseñado y hacerlo sin necesidad de tener que hablar y dar órdenes. Con el gesto del dedo levantado sabrá que tiene que estar quieto o sentarse, acercarle el puño cerrado tiene que dar la pata, etc.

Es cuestión de paciencia y de invertir tiempo en tu mejor amigo peludo para mejorar la comunicación entre ambos a través del juego.